j u a n s t a m @ g m a i l . c o m           
  Buscar  
 sábado, 23 de enero de 2021 ..:: Blogs ::..    Iniciar   

*** Para evitar abusos, todo comentario será revisado antes de su publicación ***Nota: Los comentarios han sido temporalmente desactivados para mantenimiento del sistema.

 Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!) Minimizar
Ubicación: BlogsBlogs de Juan Stam    
Publicado por: juanstam 05/01/2008

 

PENTECOSTALISMO INTEGRAL

¡Todos debemos ser pentecostales!

(como lo describe Hechos 2)

 

El día de Pentecostés es el paradigma para la Iglesia de todos los siglos. En él, Dios marcó a la Iglesia para siempre con su carácter carismático, bíblico y profético. Tan importante era ese día, que Cristo ordenó a sus discípulos quedarse sentados en Jerusalén hasta que no se cumpliera (Lc 24.49, kathísate). La misión no pudo iniciarse sin el don pentecostal. La Iglesia es Iglesia porque es pentecostal. Es fiel a su naturaleza y misión sólo cuando es fiel a su origen en el Pentecostés.

 

El capítulo dos de los Hechos nos enseña un pentecostalismo integral. El derramamiento del Espíritu (2.1-13), va acompañado por una clara exposición de la Palabra de Dios (2.14-36), que resulta en muchas conversiones (2.37-41) y una comunidad radicalmente transformada (2.42-47). El Pentecostés comenzó, ero no terminó, con el don de lenguas. Mucho más que la impresión del fenómeno de las lenguas, el secreto de su poder fue la fuerza de la Palabra y la práctica evangélica que ésta inspiró. Si hubiera sido lenguas y nada más, no hubiera sido Pentecostés.

 

El Pentecostés nos enseña que la iglesia vive de los dones del Espíritu, entre ellos el de las lenguas. Las lenguas en ese momento eran una señal, apropiada para la ocasión, del derramamiento inicial del Espíritu sobre la Iglesia, cuando “todos fueron llenos del Espíritu Santo” (2.4). El Espíritu es la vida común del cuerpo de Cristo y distribuye sus abundantes dones a todos los miembros, “repartiendo a cada uno como él quiere” (1 Co 12.7-13).1  Sin esos dones, la Iglesia no puede vivir ni cumplir su misión en la tierra.

 

El don de lenguas en Hechos 2 reviste un claro sentido misionero y evangelístico. Es importante notar que a diferencia de Corinto, donde las lenguas eran extáticas e ininteligibles (1 Co 13.1; 14.2), en Hechos 2 el don consistía en idiomas humanos, de todas las naciones identificadas en el pasaje(2.9-11). El texto nos cuenta que cada uno oía a los apóstoles “en nuestro propio dialecto” (2.5, dialecto), “en nuestra lengua en la que hemos nacido” (2.8, cf. 2.11). Por otra parte, Pedro les predicó en alguna lengua común (a lo mejor, su mal griego, con fuerte acento galileo) y la multitud lo pudo entender. Su comunicación fue tan eficaz que tres mil personas se convirtieron. Los galileos eran famosos por pronunciar mal su propio idioma (Mr 14.70). Sin embargo, en el día de Pentecostés el Espíritu capacitó a esos galileos para glorificar a Dios en muchos idiomas extranjeros y bendijo al mal griego de Pedro con envidiables resultados evangelísticos.

 

El contraste llama la atención. Por una parte, unos galileos, “sin letras y del vulgo” (Hch 4.11), lucen por un momento como brillantes lingüistas, pero a continuación Dios bendice el griego deficiente de Pedro para una evangelización impresionante. Entonces, ¿para qué ese previo don de lenguas?

 

El testimonio misionero de la iglesia, aun antes del sermón de Pedro, se inició cuando los apóstoles proclamaron “las maravillas de Dios” en los idiomas de todas las naciones presentes (2.11). Parece que en la sabiduría de Dios, los gentiles tenían que escuchar el Evangelio primero en los acentos auténticos de su propia cultura y en su lengua materna. Ningún idioma, ni el hebreo ni el griego ni el latín, debe considerarse el idioma oficial del Evangelio. Cuando el Evangelio llega a un pueblo, la única cultura a que pertenece debe ser la misma cultura del pueblo que recibe el mensaje. El Evangelio se encarna con fidelidad en la auténtica idiosincrasia de cada pueblo. Por eso, ser pentecostal significa ser contextual y autóctono. Imponer algún lenguaje extraño o patrones culturales extranjeros es anti-pentecostal.

 

A las experiencias carismáticas ha de seguir la exposición de la Palabra (2.14-36), la proclamación del Evangelio para la conversión de las personas (2.37-40). La predicación bíblica de Pedro no era menos pentecostal y carismática que los anteriores fenómenos de glosolalia. Aunque Pedro no tuvo oportunidad para preparar su sermón2, escogió muy acertadamente sus textos del Antiguo Testamento: Joel 2.28-32 junto con Salmos 16.8-11 y 110.1. Este mensaje de Pedro muestra las características de un buen sermón expositivo. Como respuesta a una situación no anticipada, comienza contextualmente (2.14-15). Se basa sólidamente en apropiados textos bíblicos. Aunque su ocasión fue el derramamiento del Espíritu y el don de lenguas, no es un sermón sobre lenguas, ni aun sobre el Espíritu Santo, sino sobre Cristo (2.22-35), que interpreta los fenómenos carismáticos cristológicamente (2.33). El sermón concluye con una afirmación contundente del señorío de Cristo (2.35). La Palabra predicada fue tan poderosa que los oyentes clamaron arrepentidos, “¿qué haremos?” (2.37), con lo que Pedro extendió una invitación evangelística (2.38-40) y tres mil se convirtieron (2.41).

 

Sin predicación bíblica, que expone cuidadosamente el sentido fiel de las Escrituras, como lo hizo Pedro, no se es pentecostal. Demasiadas veces, en nuestros días, la “celebración” y las experiencias sensacionales desplazan la fiel exposición bíblica. No fue así en el día de Pentecostés. Ser pentecostal, según el capítulo dos de los Hechos, significa “perseverar en la doctrina” (2.42) y edificar bíblicamente a la congregación con sólida predicación expositiva. La predicación bíblica es un elemento esencial de la pentecostalidad.

 

El final del capítulo nos presenta un tercer elemento esencial de la pentecostalidad: Una comunidad radical que practica la fe hasta las últimas consecuencias (2.42-17). En la nueva comunidad de fe, perseveraron en la doctrina, la comunión, el pan compartido y la oración (2.42). Era una comunidad integral y balanceada. Tenían favor con el pueblo (2.47) pero, a la vez, las maravillas y señales en la comunidad provocaban temor y respeto. Y lo más sorprendente, y la mayor prueba de auténtica pentecostalidad: tenían todas las cosas en común (2.44) “y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía” (4.32). Hasta vendían sus propiedades para financiar los proyectos sociales de la comunidad (2.45; cf. 4.32-37).

 

La mayor prueba de la autenticidad de lo que pasó el día de Pentecostés, fue lo que pasó el día después del Pentecostés. Los recién convertidos recibieron el Espíritu (2.38) y en seguida practicaron la justicia social y económica, como manda la palabra de Dios. El proyecto pentecostal incluyó un programa de comedores populares (6.1)3 

 

Algunos pensadores judíos relacionaban el día de Pentecostés con el año del Jubileo (Lv 25) en que Israel había de repartir equitativamente toda la tierra4. El Jubileo era el año cincuenta y el Pentecostés era el día cincuenta, por lo que correspondía dentro del año a lo que era el Jubileo en el siglo. Además, en un pasaje claramente “jubilar”, el profeta anunció el don del Espíritu y buenas nuevas para los pobres en el “año agradable del Señor” (Is 61.1-3). Jesús aplicó este pasaje, en el mismo sentido, en su sermón inaugural en Nazaret (Lc 4.16-21; cf. 7.18-23). En el Pentecostés, el Espíritu Santo vino sobre la Iglesia, nuevo cuerpo de Cristo, y en seguida la práctica del Evangelio, en el poder del Espíritu, trajo “buenas nuevas para los pobres”.

 

El tercer momento del Pentecostés, según el capítulo dos de los Hechos, es una comunidad radical

que practica el Evangelio sin reservas, conforme al modelo del año del Jubileo. Sin eso no se es pentecostal, por muchas lenguas que se hablen. ¡Sin Jubileo económico, no hay Pentecostés!

 

Debe ser imposible para un cristiano ser anti-pentecostal, en el significado bíblico de ese magno acontecimiento. Pero tampoco se debe permitir que el hermoso título de “pentecostal” se límite a uno sólo de los aspectos del día de Pentecostés o a una sola corriente dentro del cristianismo evangélico. ¡Pentecostales somos todos!

 

Cuentan que un evangelista decía una vez que no tocaba los problemas políticos porque “Dios me llamó al ministerio evangelístico, no profético”. Al contrario, Dios ha llamado a toda la Iglesia y a cada creyente a una presencia profética en medio del mundo. La Iglesia, como dicen Arens y Díaz Mateos (2000:288), es una comunidad de profetas y testigos. Dios encargó a Ezequiel profetizar de tal manera que, aunque el pueblo no creyera, “al menos sabrán que entre ellos hay un profeta” (Ez

2.5). Donde está la Iglesia, la gente debe darse cuenta de una presencia profética en su medio5.

 

Es cierto que el Nuevo Testamento enseña también una vocación personal de algunos creyentes al oficio profético (Ef 4.11), y afirma que no todos son profetas, igual que no todos son apóstoles ni maestros (1 Co 12.29)6. A estos profetas Dios puede dar revelaciones directas para la Iglesia (1 Co 14.29-31). Siempre que se dan tales revelaciones en el culto, la congregación entera, en cuanto comunidad también profética, las ha de juzgar (14.29). Igual que los profetas del Antiguo Testamento, estos profetas traen un mensaje directo de Dios (no necesariamente predictivo) para el pueblo de Dios. La vocación específica de ellos es una expresión más concentrada del carácter profético de toda la comunidad.

 

Apocalipsis 10.1-11 es un interludio entre la sexta trompeta y la séptima, sobre la misión profética de la iglesia en tiempos de crisis y tribulación. Se dedica primero a la misión profética de Juan mismo, como uno de esos profetas “de oficio”. Juan tiene que comerse el librito que está en manos del poderoso ángel (10.8-10; cf. Ez 2.9-3.3), con lo cual Dios le renueva su comisión a “profetizar “sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” (10.11)7. La segunda mitad del interludio (11.3-13) trata del testimonio profético de la Iglesia entera, representada por los dos testigos, cuyo poder no se basa en soplar fuego sino en morir y resucitar con Cristo8. Hay un amplio consenso entre los comentaristas que ellos representan el testimonio profético de toda la comunidad.

 

Igual que Juan y los dos testigos, la Iglesia hoy está llamada a profetizar sobre las naciones y gobernantes de nuestro tiempo (Ap 10.11; 11.3-13), aunque eso signifique atormentar al mundo entero (11.10) y hasta entregar nuestras vidas en martirio (11.7-10). Una Iglesia que calla ante la corrupción y la injusticia, que no molesta a nadie sino que busca quedar bien con todos, es una Iglesia infiel y cobarde. Y en primera fila de los que no entrarán al Reino de Dios, según el Apocalipsis, están los cobardes (Ap 21.8).

 

La tarea profética toma la forma de palabra y acción. Los antiguos profetas generalmente acompañaban su palabra de denuncia y anuncio con gestos simbólicos también proféticos. Esas acciones proféticas a veces eran preformativas para hacer realizarse la profecía, y en otros casos funcionaban como parábolas que aclaraban su mensaje. El profeta Juan realizó una acción simbólica antes de recibir su mandato de profetizar (10.10, comió el rollo) y en seguida se le ordena realizar otra (medir el santuario, 11.1-2). En cambio, el ministerio de los dos testigos (11.3-13) parece ser de pura acción profética, pues no pronuncian ni una palabra en todo el relato. La profecía siempre debe mantener esta correlación de palabra y acción. Como dice la canción, “no basta orar”, ni basta solamente la profecía verbal sin acción profética (ora et labora; “a Dios orando y con el mazo dando”

 

El pueblo de Dios está llamado a ser una comunidad pentecostal, carismática y profética. ¿Está la Iglesia evangélica, en América Latina hoy, dispuesta a asumir este reto? Que Dios nos ayude a ser fieles y valientes, con esa presencia profética que nos exige su Palabra, como también nuestro momento histórico.

 

NOTAS

1) Puesto que el Espíritu reparte sus dones entre todos los miembros del cuerpo, no debemos distinguir entre cristianos “carismáticos” y otros que supuestamente no lo son. Según el Nuevo Testamento, todo cristiano es carismático.

2) Dejamos a un lado la pregunta, hasta qué punto el sermón es de Pedro mismo o hasta qué punto puede ser redacción de Lucas, que no afecta nuestro argumento.

3) Este proyecto de asistencia a los pobres de Jerusalén fue muy importante en la fase final de la misión de San Pablo (Ro 15.26; 1 Co 16.1-4; 2 Co 8-9; Hch 20.22-25; 21.11; cf. Ga 2.10).

4) Asociado con el Jubileo estaba el sábado de la tierra, cada siete años, en que debían cancelar todas las deudas y liberar a todos los y las israelitas bajo servidumbre (Dt 15).

5) No debe dejar de leerse, con mucha oración, el enjundioso capítulo (¡que nos parece en sí profético!) de Arens y Díaz Mateos, “Profeta, testigo y mártir” (2000:437-452).

6) Debe quedar claro que no estamos afirmando que todos los creyentes son profetas, sino que la Iglesia como tal está llamada a ser una comunidad profética. El énfasis en Hechos 2 sobre la universalidad del don pentecostal, que se extiende a todos y a todas en la comunidad, muestra que aun los que no son “profetas” por vocación están llamados a ser “proféticos” como miembros del cuerpo de Cristo.

7) Llama la atención que sólo aquí esta fórmula cuatripartita menciona “reyes”, lo que da a la comisión de Juan un énfasis más fuerte en el aspecto político. De hecho, a continuación Juan va a denunciar a diferentes, reyes, sobre todo los emperadores romanos (capítulos 13-19.

8) En el Apocalipsis, “testigo” (mártus) suele sugerir martirio (1.5; 2.13). El testimonio profético de los dos testigos consiste sobre todo en su muerte, vituperio y resurrección.

 

BIBLIOGRAFIA

Arens, Eduardo y Manuel Días Mateos, Apocalipsis: la fuerza de la esperanza (Lima: CEP, 2000).

Blenkinsopp, Joseph, “Profetismo y profetas” en Comentario bíblico internacional, William A. Farmer, Armando Levoratti et al ed. (Estella: Verbo Divino 1999), 867-872.

Fee, Gordon y Douglas Stuart, La lectura eficaz de la Biblia (Miami: Editorial Vida, 1985)

Rofé, Alexander, “Jeremiah” en HarperCollins Bible Dictionary, Paul J. Achtemeier ed (HarperSanFrancisco 1996), 490-492.

Stam, Juan, Apocalipsis y Profecía (Buenos Aires: Kairós, 1998).

Stam, Juan, Apocalipsis (Buenos Aires: Kairós, 1999).

Vine, W.E. Vine’s Complete Expository Dictionary of Old and New Testament Words (Nashville: Thomas Nelson, 198

 

Juan Stam, La Biblia en México 2006

 

Permalink |  Trackback

Cometarios (11)  
Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por Jose Pablo Chacón el 14/01/2008
Hola apreciado don Juan:<br><br>Sigo disfrutando, como buen discípulo, cada lectura que hago. Muchas gracias, es siempre un placer leerlo cuando es serio, como en éste artículo, o cuando es jocoso, como en La Teología del Café. ¡Un gran abrazo querido don Juan!

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por Moises Moraga el 14/03/2008
Muchas Gracias querido hermano Juan. <br>Su palabra inspirta, pues está basada en la Palabra. <br>

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por carloas el 09/05/2008
exelente esposiciín

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por carlos el 09/05/2008
bueno

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por Isaú Orellana el 19/01/2009
Saludos Hno. Juan Stam. Considero su artículo una riqueza teológica que ubica al desubicado y convierte al caído. <br>Hace varios años lo escuché en una conferencia inparida en Xela, Guatemala, en las instalaciones del Seminario Bíblico Pentecostal.

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por Juan Stam el 19/01/2009
Gracias por tu saludo y tu correo, apreciado hermano Orellana. Tu mensaje me trajo gratos recuerdos. Un abrazo, Juan

HABLEMOS CLARO    Por JAIME BARBOZA SALAS el 06/05/2015
Mis hermanos con todo el respeto que semerece mihermano Juan Stam, creo que lo que voy a escribir merece respeto y atencion.<br><br>En el bautismo del Señor Jesus vimos y leimos por la palabra de DIOS que bajo el Espiritu Santo en forma de paloma, este acontecimiento tuvo tanto relieve que estaba el DIOS PADRE dando su palabra este es mi hijo amado en el cual yo tengo complascencia.<br><br>Podemos decir que tambie tiene respaldo la iglesia bautista.<br><br>Esto lo escribo no porque debe ser asi, sino que nuestra opinion no tiene respaldo biblico.<br><br>Todas las iglesias antiguas Filipenses, Corintios, Jerusalem,llevaban el nombre de la ciudad, pero por ejemplo no decia la iglesia pentecostal en Jerusalem, eso lo hemos añadido nosotros.<br><br>Esta es mi exposicion conforme a la palabra de DIOS

la promesa es para los que viene al señor Jesus    Por romulo quispe tuco el 09/06/2010
El pentecostés no termina con las lenguas. Sino marca el Inicio.<br>Si hacemos un paralelo con la vida, por ejemplo:<br><br>La pregunta donde comienza la vida (desde el punto de vista natural), un niño es declarado nacido, en tres posibilidades:<br>1.- Cuando es concebido.<br>2..- Cuando le dan la partida de nacimiento.<br>3.- Desde el Génesis cuando Dios creo los cielos y la tierra, entonces, ya existe espiritualmente.<br><br>El pentecostés inicio la iglesia con los dones, en las tres posibilidades descritas arriba.<br><br>Creo que el don de lenguas fue esparcido en la torre de Babel y el don de Lenguas en el pentecostes sirvio de vaso comunicante en el dialogo y espiritualida; considerado Poder en Hechos 1: 8.<br><br>Por tanto, el poder de Dios ha estado con la iglesia y su pueblo desde siempre. Los dones espirituales se manifiestan en las arts para construir el Tabernaculo, el a sabiduria de Salomón, en la revelación a los profetas. Y el poder de Dios se manifiesta en los milagros, vigentes que respaldan la oración de los hombres santos servidores al pueblo de DIOS.

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por lwis martin el 14/12/2010
hermano juan ¿donde queda la revelacion de la iglesia acaso los salvos ese dia no eran la iglesia en jerusalen?<br>

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por ELKIN USECHE el 08/03/2011
mi hermano Dios lo continue utilizando fue de gran ayuda este articulo ya que me ayuda a tener una imagen mas Bibliocentrica del ser pentecostal

Re: Pentecostalismo Integral (Todos debemos ser pentecostales!)    Por Cecilia Segura el 06/05/2015
Me encantó el artículo, pero me gustaría que me explicara un poco mejor el rol profético. No lo comprendí muy bien<br>


*** Para evitar abusos, todo comentario será revisado antes de su publicación ***Nota: Los comentarios han sido temporalmente desactivados para mantenimiento del sistema

 Entradas Anteriores Minimizar
Para ver entradas anteriores de los Blogs, seleccione el mes deseado en la sección de Blogs Archivados. Estos se encuentran al inicio de esta página, en la columna de la derecha...

 _ Buscar en los Blogs _ Minimizar

 __ Blogs Archivados __ Minimizar
Archivo
<enero de 2021>
lunmarmiéjueviesábdom
28293031123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728293031
1234567
Mensual
diciembre de 2020
julio de 2020
mayo de 2020
septiembre de 2019
enero de 2019
octubre de 2018
septiembre de 2018
agosto de 2018
julio de 2018
junio de 2018
mayo de 2018
abril de 2018
marzo de 2018
febrero de 2018
enero de 2018
octubre de 2017
junio de 2017
abril de 2017
marzo de 2017
febrero de 2017
noviembre de 2016
octubre de 2016
septiembre de 2016
agosto de 2016
junio de 2016
mayo de 2016
marzo de 2016
enero de 2016
noviembre de 2015
octubre de 2015
septiembre de 2015
agosto de 2015
julio de 2015
mayo de 2015
abril de 2015
marzo de 2015
febrero de 2015
enero de 2015
diciembre de 2014
noviembre de 2014
octubre de 2014
julio de 2014
junio de 2014
mayo de 2014
marzo de 2014
febrero de 2014
enero de 2014
noviembre de 2013
octubre de 2013
septiembre de 2013
julio de 2013
junio de 2013
mayo de 2013
abril de 2013
enero de 2013
diciembre de 2012
noviembre de 2012
octubre de 2012
septiembre de 2012
agosto de 2012
julio de 2012
junio de 2012
mayo de 2012
abril de 2012
marzo de 2012
febrero de 2012
enero de 2012
diciembre de 2011
noviembre de 2011
octubre de 2011
septiembre de 2011
agosto de 2011
julio de 2011
junio de 2011
mayo de 2011
abril de 2011
marzo de 2011
febrero de 2011
enero de 2011
diciembre de 2010
noviembre de 2010
octubre de 2010
septiembre de 2010
agosto de 2010
julio de 2010
junio de 2010
mayo de 2010
abril de 2010
marzo de 2010
febrero de 2010
enero de 2010
diciembre de 2009
noviembre de 2009
octubre de 2009
septiembre de 2009
julio de 2009
junio de 2009
mayo de 2009
abril de 2009
marzo de 2009
febrero de 2009
enero de 2009
diciembre de 2008
noviembre de 2008
octubre de 2008
septiembre de 2008
agosto de 2008
julio de 2008
junio de 2008
mayo de 2008
abril de 2008
marzo de 2008
febrero de 2008
enero de 2008
diciembre de 2007
noviembre de 2007
septiembre de 2007
agosto de 2007
julio de 2007
mayo de 2007
marzo de 2007
febrero de 2007
enero de 2007

Introducción  |  Blogs  |  Fotos  |  Contacto

(C) 2007, 2021 Juan Stam, Costa Rica  - Código del Portal es (C) DotNetNuke Corporation